domingo, 13 de mayo de 2012

1,2, ¡Slam!



En ningún sitio como en las competiciones de poetry slam, la entonación y los movimientos de un poeta son factores fundamentales para determinar la calidad de la poesía y de su artista. 50% interpretación, 50% poesía. Cada vez son más las personas de todos los lugares que se ponen a prueba en estas batallas de poesía oral interpretada. En los poetry slam el público es quien determina el vencedor y el vencido. Cinco personas de entre el público elegidas al azar valoran con puntos de 0 a 10, mientras el resto les presionan con aplausos. Los poetas tienen tres minutos para convencer, emocionar o hacer reír. Ni la música es aceptada ni los disfraces. Sólo el poeta, sus palabras y su interpretación.
Barcelona es una de las ciudades españolas en las que este tipo de recital está más afincado. Las competiciones de Poetry Slam Barcelona son cada vez más recurrentes y las personas que acuden a verlas, más numerosas. Esta modalidad poética llegó el día 12 de mayo al Festival Internacional de Poesía, que se está celebrando en la ciudad condal desde el 8 de mayo y que durará hasta el 17.
Este recital, el 2º Campeonato Nacional de Poetry Slam, fue un evento extraoficial, ya que el oficial tuvo lugar en Jaén en abril. Barcelona contó en esta ocasión con la participación de algunos de los mejores slammers (nombre con el que se conoce a los concursantes). Y con un maravilloso regalo para los asistentes al torneo: la presencia de Saul Williams, uno de los emblemas actuales de este género en los Estados Unidos. Además, es el protagonista de la película Slam (Mark Levin, 1998), cinta premiada tanto en Cannes como en Sundance. Williams regaló a los asistentes una muy potente, rápida y viva actuación. Ni siquiera la lluvia, pedida en uno de sus poemas (“bring me the rain”), logró que los espectadores dejaran sus asientos. Este fue el perfecto pregón de salida de un slam de gran calidad que contó con la participación de Dani Orviz, Irene La Sen, D.Y.S.O, Diego Mattarucco, Rachel 'Rocky' Bernstein, Sol Fantín, Pablo Cortina y el ganador del campeonato, Marçal Font, un librero catalán que entrelaza las palabras con una belleza propia de los mejores poetas.
Todas las votaciones, precedidas por el grito de “1, 2, ¡slam!” del speaker Payaso Manchego fueron reñidas hasta el final. Irene La SenD.Y.S.O., Rachel ‘Rocky’ Bernstein (poeta que en ocasiones incorpora ópera en sus recitales) y Sol Fantín (eliminada por superar el tiempo máximo en su poema) se llevaron grandes aplausos por sus actuaciones. Sin embargo, solo Dani Orviz, Marçal Font, Diego Mattarucco y Pablo Cortina lograron meterse en la segunda y última ronda del concurso gracias al apoyo de un público muy exigente y con claras preferencias que mantuvo la expectación del ganador hasta el final.
Las poesías presentadas por los slammers fueron de lo más variadas. Daniel Orviz, campeón nacional en el poetry slam de Jaén, optó por una poesía cómica que logró sacar la carcajada de los allí reunidos, al igual que Pablo Cortina. Por el contrario, Mattarucco eligió la poesía cacofónica con un gran dominio. Las temáticas también de lo más variadas. Temas intrigantes, sociales, amorosos. Todos son aceptados, y más si se tratan con la profesionalidad con la que los invitados lo hicieron. Sin duda, un campeonato de lo más interesante con algunos de los pesos pesados de la poesía oral interpretada.
Barcelona acoge casi mensualmente estas competiciones que no son sólo poesía, tampoco rap o actuación. Un recital poético que es una mezcla de todo. Siendo esta, la cualidad por la que elpoetry slam es recomendable a la vez que único y sorprendente.